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© dpa/picture-alliance

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Festival de cine de Berlín

Bajo el signo del Oso

La caza del Oso de Oro comienza todos los años en febrero: cuando la Berlinale extiende la alfombra roja… para el glamour y los talentos, el arte cinematográfico y el mercado del filme

Gerhard Midding

En “El cielo sobre Berlín”, el director, Wim Wenders, hace que el poeta Homero, personificado por el actor Curt Bois, camine a lo largo del Muro de Berlín y busque la plaza Potsdamer Platz. Solo, el anciano no la puede hallar. ¡Pero si otrora era un concurrido lugar! Aquí estaba el famoso Café Josti, uno de los lugares preferidos de encuentro en la ciudad. Todo lo que descubre Homero es un triste paisaje de escombros. Entonces, nadie podía imaginar que el Muro caería dos años más tarde y que la plaza Potsdamer Platz resurgiría de las ruinas. El nuevo barrio quizás aún no haya echado hoy raíces en el paisaje urbano berlinés. Pero aquí vuelve a pulsar la vida. Homero descubriría aquí hoy también un café, que ahora se llama Josty.

En aquel entonces, nadie hubiera osado tampoco soñar con que el Festival Internacional de Cine de Berlín se pudiera mudar para aquí: justamente en su 50 aniversario, en el año 2000. El festival de cine en la ciudad del Muro se ha autodefinido desde su fundación en 1951 como una ventana al mundo, un punto de interconexión entre el Este y Occidente. Y de pronto tuvo también un verdadero centro y un teatro propios. La alfombra roja es extendida hoy delante del Berlinale Palast y, en febrero, el centro de Berlín pertenece por algo más de dos semanas al mundillo del cine.

La ciudad reunificada se ha trasformado en todo un atractivo para estrellas de Holly­wood como George Clooney, que viene prácticamente todos los años al festival. La idea de invitar en 2008 a la cantante Madon­na con su primer filme como directora fue un logrado golpe de efecto. Los filmes de las secciones clásicas paralelas a la competencia se exhiben ahora en los multicines de la Potsdamer Platz al más moderno nivel técnico. La sección Panorama ofrece espacio tanto al cine comercial como al de autor, el Foro Internacional del Cine Joven brinda desde hace décadas una plataforma a la vanguardia y la sección Retrospectiva da al cine histórico una importancia mucho mayor que la que le conceden otros festivales. Además tienen lugar aquí el European Film Market, el corazón comercial del festival, la mayor feria del cine junto con el American Film Market y Cannes… y no por último el Festival de Cine Infantil, dirigido al público más joven.

El festival del buen humor

Entre los expertos, la Berlinale siempre tuvo fama de ser un festival de trabajo, con un atemorizante vasto programa fílmico. Cuando Dieter Kosslick asumió, en 2002, la dirección de la Berlinale, puso otros acentos. Kosslick era conocido en el mundillo del cine como gran comunicador. Había comenzado en el sector de la publicidad, había sido asistente del Alcalde de Hamburgo, redactor y, como director de Fomento del Cine en Renania del Norte-Westfalia, contribuyó en forma decisiva a transformar ese Estado federado en una atractiva plaza cinematográfica.

Como director de la Berlinale, Dieter Koss­lick reveló ser un talento nato del show. Sus discursos y moderaciones rebosan de humor y gracia. Sus problemas crónicos con el inglés los salva con una considerable porción de ironía. Dieter Kosslick demostró ser desde un principio un hábil estratega, que reformó la Berlinale de pies a cabeza. Como declarado partidario del cine alemán, le construyó perseverantemente una sólida plataforma. La sección “Perspectiva Cine Alemán” es hoy una muestra de la calidad de las producciones nacionales, cuya trascendencia internacional aumenta año a año.

Kosslick emplea para el fomento del cine también su sentido del marketing y apoya particularmente a los directores jóvenes. En 2008 tuvo lugar por sexta vez el Berlinale Talent Campus (véase recuadro). Otra importante iniciativa es el “World Cinema Fund”, de la Berlinale y la Fundación Cultural Federal Alemana. El fondo está dotado con un presupuesto anual de 500.000 euros, que es invertido en coproducciones y para la distribución de películas de América Latina, África y Asia. De “Paradise Now”, película subvencionada por el World Cinema Fund, se benefició también la Berlinale: en 2005, el filme participó en la competencia y ganó luego numerosos premios internacionales.

Festival en expansión

La Berlinale es, de los festivales de cine más importantes, el mayor evento de público. El número de entradas vendidas al “público normal” aumenta año tras año. La asistencia a las funciones en todas las secciones ha alcanzado un grado que genera envidia en Cannes y Venecia. También el número de filmes presentados crece sin cesar. El European Film Market se mudó hace dos años al gran edificio Martin-Gropius-Bau, pero hoy ya le queda nuevamente pequeño. La Berlinale se ha transformado en una marca, un producto en expansión. Sin cesar surgen nuevas series de filmes y muestras especiales. Kosslick ha sabido balancear hábilmente el glamour y el arte. Su ofensiva de seducción ha convencido también a los más gruñones críticos. No obstante, últimamente se han escuchado algunas voces críticas: el festival amenaza, dicen, con transformarse en un batiburrillo, que quiere satisfacer a todos y pierde así perfil.

No obstante, la competencia ha ganado en los últimos años contornos temáticos propios. En 2007 se impuso como tema la historia contemporánea, por ejemplo la II Guerra Mundial y el Holocausto. En 2008 llamó la atención el gran número de filmes que analizaban el destino de niños. Y las decisiones del jurado deparan a menudo sorpresas, más cuando asumen su presidencia personalidades poco convencionales como la actriz Charlotte Rampling o el director Constantin Costa-Gavras. En 2006, por ejemplo, ganó inesperadamente el Oso de Oro la película “El secreto de Esma” y en 2008, el filme policial brasileño “Tropa de élite”. Fueron premios controvertidos, pero no inmerecidos. De esa forma, la Berlinale abre el horizonte del espectador, como antes lo hacían las exposiciones mundiales: informando sobre la vida en otros, lejanos países.

17.11.2008
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