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En el centro de la investigación climática

Se trasladan por el Ártico sobre témpanos de hielo o analizan con ayuda de computadoras complejos procesos del cambio climático: científicos investigan el clima en el parque científico Albert Einstein, en Potsdam

Reinhard Osteroth

La cumbre del clima de Potsdam tiene 94 metros de altura. Para Brandeburgo, en medio de un paisaje llano de ríos, lagos y bosques de pinos, es una considerable altura. En la colina Telegrafenberg, en las afueras de la capital de Brandeburgo, se halla el parque científico Albert Einstein. Ya en el siglo XIX era un destacado centro científico. Hoy trabajan allí tres renombrados institutos internacionales, que desde 1992 se dedican a investigar la Tierra y su atmósfera: Potsdam es uno de los más importantes centros internacionales de investigación del clima. El Instituto Alfred Wegener de Investigaciones Polares y Marinas (AWI) se concentra en el estudio de las masas terrestres árticas. El Centro Alemán de Geoinvestigaciones (GFZ) analiza el interior del “sistema Tierra”. Y el Instituto de Potsdam de Estudios sobre el Impacto del Clima (PIK), desarrolla, a partir de un enfoque interdisciplinario de ciencias naturales y sociales, modelos para intentar describir las consecuencias del cambio climático.

Desde la colina se observaba antes el cielo. Hoy es un parque con varias hermosas construcciones de ladrillo a la vista. Muchos de los edificios tienen un techo de metal, bajo el cual se hallaban antes los telescopios. ¿Aprecian los investigadores el aura del lugar? “La disfruto todos los días”, dice Hans-Wolfgang Hubberten, director del AWI. Hubberten es uno de los pioneros en Potsdam. Desde 1992 dirige los destinos del AWI, que continúa la tradición de la investigación ártica y antártica de la RDA. Hubberten es investigador periglaciar y se halla en el centro de la investigación climática. Un fenómeno ha adquirido particular notoriedad: del suelo de las regiones de permafrost se evade metano: un gas de efecto invernadero. ¿Puede estimarse cuánto metano pasará a la atmósfera en el futuro?

El profesor Hubberten explica una compleja interrelación. Si bien aún persisten algunas interrogantes, concluye con la hipótesis de que un aumento de la profundidad de derretimiento del permafrost causará también una agudización del efecto invernadero. La conversación ha develado también algo que entre los científicos de Potsdam es una intensa experiencia: los procesos antropogénicos y los fenómenos geológicos, ya de por sí complejos, deben ser entendidos en su aún más compleja interrelación. Los grandes periodos de la geología y los 200 años de la era industrial son los dispares horizontes temporales en retrospectiva. Pero hacia delante, los plazos que nos quedan para actuar se acortan. Así lo ven los científicos del PIK, que a partir de los conocimientos de los que hoy disponemos construyen escenarios para las próximas décadas. Sólo en ese sentido es casi una suerte que podamos conversar con Malte Meinshausen sólo unos pocos minutos. En el PIK todo debe ir algo más rápido actualmente, pues la conferencia sobre el clima de diciembre en Copenhague se acerca a pasos agigantados. Meinshausen es autor líder de un estudio que acaba de publicarse en “Nature”: el resultado de trabajos de tres años de científicos de Alemania, Gran Bretaña y Suiza. La cuestión central: ¿qué debe suceder para lograr el objetivo perseguido por más de 100 Estados de no permitir que la temperatura promedio ascienda más de dos grados centígrados? La respuesta: del 2000 al 2050 sólo pueden ser emitidos un billón de toneladas de CO2. Pero un tercio de ello ya fue lanzado a la atmósfera en los últimos nueve años. No puede sorprender entonces que Meinshausen aguarde con expectativa las negociaciones. El PIK construye sus modelos y escenarios a través de complicados cálculos, que sólo ordenadores están en condiciones de realizar. En el estudio más reciente fueron simulados 1000 procesos temporales de reducción de emisiones.

El director del PIK, Hans Joachim Schelln­huber, asesora también al Gobierno alemán y quiere ayudar a “evitar lo incontrolable y controlar lo inevitable”. Esa fórmula se refiere también a la meta de dos grados. Pues más allá de ese límite pueden desatarse peligrosos procesos, prácticamente imprevisibles. El PIK ha identificado 16 posibles “procesos antropogénicos de inflexión” en sistemas climáticos de la Tierra (véase p. 24). El colega de Schellnhuber Stefan Rahmstorf es coautor del Informe de la ONU sobre el Clima Mundial, que despertó gran atención en 2007. Seguro es que los mayores peligros se relacionan con los sucesos extremos: olas de calor, sequías, inundaciones y mareas muy altas como consecuencia del aumento del nivel del mar. El PIK también ha elaborado un estudio sobre las consecuencias del cambio climático para Alemania, que fue titulado Climreg. El meteorólogo Peter C. Werner, uno de los 23 integrantes del equipo de proyecto, describe vívidamente cómo, en comparación con la primera mitad del siglo pasado, el periodo de vegetación se ha alargado ya dos semanas y que la floración de los manzanos comienza una semana antes.

De regreso del PIK se pasa por el Observatorio Magnético, de 1888. La construcción es utilizada hoy por el Centro de Geoinvestigación. El GFZ adquirió fama por haber desarrollado un sistema de alarma temprana de tsunamis para Asia, en el que tuvo una participación decisiva el científico Jörn Lauterjung. El GFZ investiga con satélites desde 1995 el campo gravitatorio de la Tierra, proporcionando precisos datos, que fluyen en la elaboración de modelos climáticos. Junto con colegas de EE.UU., los científicos del GFZ acaban de simular las interrelaciones entre la radiación solar, la atmósfera y los océanos. Para Reinhard Hüttl, director del GFZ, el estudio prueba que para comprender el cambio climático antropogénico es muy importante “entender los cambios climáticos naturales que están por debajo”, cuyas causas han sido muy poco investigadas.

También Klaus Dethloff, director del departamento de Investigaciones Atmosféricas del AWI, quiere lograr más precisión en el desarrollo de modelos del clima. Dethloff trabaja en modelos para las regiones polares, que tienen un papel clave para el clima, pero de las que hay pocos datos. Dethloff elabora sistemas de modelos climáticos a partir de los procesos físicos en los océanos, la atmósfera y las masas de hielo. Nuevos e interesantes datos recibió del técnico en meteorología Jürgen Graeser, el primer científico no ruso que participó en una expedición sobre un bloque de hielo a la deriva junto con colegas de San Petersburgo. Una aventura sobre un témpano 850 kilómetros a través del Mar Ártico. A temperaturas de hasta 40 grados bajo cero, Graeser realizó numerosas mediciones. Fue la primera vez en documentarse exhaustivamente los datos de la atmósfera invernal sobre el centro del Ártico. Esas series de mediciones son exactas: justamente lo que Klaus Dethloff necesita para su trabajo.

El centro de investigaciones climáticas de Potsdam pronto crecerá: a fines de 2009 iniciará sus actividades el Institute for Advanced Studies in Climate, Earth System and Sustainability (IASS). El iniciador y director del IASS es Klaus Töpfer, ex ministro alemán de Medio Ambiente y director del Programa Ambiental de la ONU. El IASS tendrá como tarea la “articulación de la investigación científica con los procesos de decisión en la política y la sociedad”, dice Töpfer. También Reinhard Hüttl y Hans Joachim Schelln­huber participan en el nuevo proyecto. Klaus Töpfer aspira a traer a Potsdam a científicos de punta de todo el ­mundo. El IASS tendrá un personal de 25 investigadores fijos. Se planea que otros 25 científicos invitados trabajen también, cada uno por dos años, en los proyectos que se realicen en Potsdam, en intercambio con los colegas del IASS.

La visita al centro de investigaciones del clima nos hizo reflexionar. La imagen que se tiene de la Tierra cambió luego de las conversaciones con los científicos: se ha vuelto más inestable, imprevisible, plena de corrientes y movimientos, helada, derretida, iluminada por el sol, perforada por los científicos, diseccionada y permanentemente analizada, un enorme imán, un invernadero, con una población en constante crecimiento. Una poderosa estructura, una frágil estructura.

03.09.2009
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