N uestra coalición se trazó como objetivo fortalecer a Alemania y consolidar la cohesión de nuestro país”. Con esas decididas palabras presentó la Canciller Federal Angela Merkel el 10 de noviembre en su primera Declaración de Gobierno en el XVII Bundestag alemán, dos semanas después de su reelección por el Bundestag, un plan de cinco puntos del Gobierno Federal, con el que quiere sacar al país de la crisis. Alemania es gobernada desde el 28 de octubre de 2009 por una coalición de CDU/CSU y FDP, que en las elecciones para el Bundestag del 27 de septiembre de 2009 había logrado una sólida mayoría de 332 de los 622 escaños, relevando así a la “gran coalición” de CDU/CSU y SPD que gobernaba desde 2005.
La Canciller Federal dijo que en su segundo periodo en el cargo quiere superar las consecuencias de la crisis económica, crear confianza entre el Estado y los ciudadanos, reformar los sistemas sociales, impulsar un marco global para la protección ambiental y equilibrar la libertad con la seguridad (véase pág. 9). Merkel dijo que el objetivo del Gobierno Federal es sacar a Alemania más fortalecida de la crisis. Con el programa de gobierno para los próximos cuatro años, el Gobierno Federal quiere “fijar el rumbo para la segunda década del siglo XXI”, dijo la Canciller Federal. Merkel fue clara también con respecto a las consecuencias de la crisis financiera y económica internacional. “Alemania se enfrenta a un desafío de dimensiones inéditas desde la unificación alemana”, dijo en vista de la más severa recesión en la historia de la República Federal de Alemania.
Elemento central de las reformas es un programa inmediato de crecimiento, que el Gobierno Federal quiere lograr sobre todo a través de una reducción de impuestos. Ya un día antes de la Declaración de Gobierno, el Gabinete aprobó el proyecto de Ley de Aceleración del Crecimiento, que, junto con otras medidas ya aprobadas, reducirá la carga impositiva a partir del 1 de enero de 2010 en más de 20.000 millones de euros. Con la reducción de impuestos se aspira a fortalecer el poder de compra y generar nuevas inversiones. Angela Merkel describe la senda hacia el futuro con tres palabras: “confianza, convicción y motivación”.
En política exterior, Alemania apuesta por la continuidad, por ejemplo en la asociación transatlántica y en la Unión Europea (UE). Así lo resaltó el nuevo Ministro Federal de Relaciones Exterior y Vicecanciller, Guido Westerwelle, en su primer discurso ante el Bundestag en su nuevo cargo. Como ejemplo mencionó las relaciones con los países vecinos en Europa Central y Oriental. Además dijo que abogará por un diálogo europeo “de igual a igual” y el respeto a todos los Estados miembros de la UE. “En Europa no hay países pequeños”, resaltó el Ministro de Relaciones Exteriores Guido Westerwelle. Sus primeras visitas oficiales en el cargo lo llevaron por ello expresamente a Polonia y los Países bajos. “Queremos que la amistad que se ha desarrollado por ejemplo en las relaciones germano-francesas también sea un sobreentendido en las relaciones germano-polacas.”
La base para la cooperación en el nuevo Gobierno Federal es un acuerdo de coalición de 124 páginas, que las direcciones de CDU/CSU y FDP firmaron a fines de octubre, luego de algo menos de tres semanas de negociaciones. El acuerdo lleva el título “Crecimiento, educación, cooperación” y sintetiza los objetivos más importantes de la coalición para los próximos cuatro años. Entre ellos se cuentan los temas:
– Trabajo, bienestar y justicia social a través de una economía sostenible y la protección del clima
– Educación e investigación
– Progreso social a través de la cohesión y la cooperación
– Libertad y seguridad a través de los derechos civiles y un Estado fuerte, así como
– una paz segura a través de la cooperación y la responsabilidad en Europa y el mundo.













